Día 9.

Peso: Hoy me he pesado. En la última semana he perdido un kilo. Estoy feliz 🙂

Fuerzas: Todas y más.

Ejercicio: Llevo una semana que no voy al parque. I must go back.

Motivo: “¡Ahí no te cabe el culo!”.

No he sido una niña gorda que haya sufrido por los insultos en el colegio o el instituto. Mi colegio era sólo de niñas. Tal vez por eso ninguna me dijo nada ni me marginó por pesar más que la media. Mi instituto, situado en un barrio de las afueras de Sevilla, era un poco conflictivo pero ningún niño se atrevió ninguna vez a hacer un comentario sobre mi físico. A lo mejor lo hacían por detrás pero a la cara nunca. Sin embargo, todavía recuerdo con indignación la mañana que escuché: “¡Ahí no te cabe el culo!”. Ceporro, maleducado. Sólo se me viene eso a la cabeza. Respiro, pongo los ojos en posición después de dejarlos en blanco y narro cómo ocurrió. La feria de mi pueblo se celebra la primera semana de agosto. El sábado es el día más grande. La gente sale por la noche y la tradición es no acostarse hasta que termine la carrera de coches, que suele ser sobre las tres de la tarde del domingo. Hace ya muchos años, yo cumplí esa tradición y llegué con mis amigas (todas más locas que una cabra) a una construcción situado en lo alto de una montaña que dista un kilómetro del pueblo. Hoy acoge el instituto pero entonces sólo era un solar con un techado y algunas tablas donde la gente se fue sentando. Yo llegué una de las últimas y corrí para sentarme entre dos personas, una amiga y un conocido. Cuando acerté a agachar mis piernas sin tambalearme (había bebido bastante), escuché una voz grave: “¡Ahí no te cabe el culo! ¿No lo ves o qué?”. Ilusa. Creía que le gritaba a las flores pero no, era a mí. En ese momento, me hice la loca e hice como que no lo había escuchado. ¡¡¡¡Todavía hoy me pregunto cómo pudo gritarme eso un tío que pesaba el doble que yo!!!! De verdad, más de uno debería mirarse en el espejo antes de comentar el físico de otra persona. Pese a todo, hoy celebro mi victoria: ese tío está hoy día mucho más gordo que entonces. ¡Jar!Sin duda, la venganza se mide en gramos…

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6 comentarios en “Día 9.

  1. Charo

    Como dice el refrán; A palabras necias…..oídos sordos!!
    Y ya sabes, a todo cerdo le llega su S. Martín….
    Ánimo que yo estoy como tú, luchando por volver a mi talla 40-42, lo que sí hay una cosa que nunca se puede cambiar, el corazón de la persona, y tú lo tienes grande.

    Besos y enhorabuena por este blog, me encanta y te voy a seguir porque me siento identificada a ti.

    1. Muchas gracias Charo. ¡Bienvenida! Es una forma de hablar sobre mi experiencia y sobre todo, se trata de reírnos un poco de esta sociedad donde la XL está mal vista.
      Un beso y mil gracias por el comentario
      Enjoy your reading

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