¿Por qué es más fácil echar un polvo que tener novio?

¿Por qué es más fácil echar un polvo que tener novio?

Tengo un amigo, al que amo mucho, con el que coincido en una máxima: la sinceridad está sobrevalorada. La gente acostumbra a decirte la verdad sin tú pedirla. Es más, tienen la insana costumbre de presumir de no acudir a la mentira para afrontar una situación. No sé yo, pero a mí más de una (eso sí, piadosa) me ha salvado de hacerle daño al que tenía enfrente o de crear pensamientos malos en bucle. Tanto con él como con otros amigos y amigas también coincido en la dificultad hoy día para enamorarte y, en contraposición, la facilidad para follar.

Seguir leyendo “¿Por qué es más fácil echar un polvo que tener novio?”

Anuncios

La eterna comparación

Desde pequeña he aprendido a ponerme un escudo ante muchas frases impertinentes. Algunas me llegaban a sabiendas de que llegarían. El contexto, la situación en la que estabas, la gente que en ese momento te rodeaba… Cualquier pista me ponía en alerta de esperar la bomba a cara descubierta. “La gorda es la pequeña”. “La otra es más delgada, ésta es más grande”. Otros mazazos los recibía de imprevisto. Son los que hoy aún duelen.

Seguir leyendo “La eterna comparación”