Día 0 (II).

Peso: todo sigue en stand by.

Fuerzas: ein???

Ejercicio: el de mi sofá.

Motivo: “No pases mucho tiempo sentada que te crecerá la barriga”.

Siempre hubo verdades para todo. O al menos eso cree quien me trajo al mundo. Mi madre, famosa ya en este blog, tiene otra gran frase: “No pases mucho tiempo sentada que te crecerá la barriga”. La explico ahora. Desde que terminé mi carrera, he tenido un trabajo sedentario. Sí, de esos que influyen en tu sobrepeso. Sí, de esos que putean tu salud. Sí, de esos que todo nutricionista se empeña en criticar. “Debes hacer una hora de ejercicio al día para combatir el estar todo el día sentada”. “Tal vez, podrías levantarte cada hora y andar unos minutos por la redacción”. “Al final, eso pasa factura y tus piernas se cargan  de varices”. ¿Pues no habíamos quedado en que las varices venían por estar siempre de pie? ¡¡¡No entiendo nada!!! Miles de consejos y algunos contradictorios. Así es la life. Pues eso, mi madre también aportaba su granito de arena. Siempre el mismo consejo al irme a trabajar después de escuchar los del nutricionista: “Niña, no pases mucho tiempo sentada”. “Mamá, trabajo sentada delante de un ordenador”. “Sí, ya lo sé pero te crecerá más la barriga”. En esos momentos, yo siempre pensaba: gracias por el más. ¿Era necesario añadirlo? Ni ahora ni nunca entenderé su empeño por esta parte del cuerpo. Total, si el problema está en la boca. Si la cerrara, otro gallo cantaría pero como sólo la abro pues aquí tengo el resultado en forma de michelines. ¡¡¡¿Qué le voy a hacer?!!!